Este ranchero de Texas quería abrir un museo, pero ha decidido vender su colección de 700 coches clasicos…

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Que se subaste una colección de cientos de coches antiguos y muy inusuales en Estados Unidos no es noticia. Que la colección conste de 700 vehículos pertenecientes a un mismo dueño, sí lo es. Y ese dueño se llama Ron Hackenberger. Camionero de antaño y ahora ranchero en Texas, comenzó su colección con solo 15 años, cuando compró su primer coche: un Studebaker de 1948.

Durante casi medio siglo, ha amasado un increíble repertorio de alrededor de 700 vehículos, y no son chatarra. DeLorean, Ford Mustang del 65, BMW Isseta, Subaru 360, además de limusinas, camiones, motocicletas, carruajes de diligencia… La subasta se celebrará en Ohio en este año y promete.

El museo que nunca se abrió

La compañía de transporte de Hackenberger solía repartir alimentos por todo el país, y las largas horas tras el volante le permitían estar atento a los coches que podría llevarse de vuelta a casa para restaurarlos. Tras vender la empresa y hacerse ranchero en Texas (como todo buen norteamericano), siguió comprando los inusuales vehículos que se iba encontrando. El único requisito que tenía a la hora de elegirlos era que debían ser algo que no se ve a diario. Objetivo conseguido.

Con los años, la colección creció notablemente, pero fue siendo almacenada sin que el sueño, y el de su mujer Eunice, de abrir un museo para exhibirlos se hiciera realidad. Ha decidido ponerlos a la venta antes de que sigan cogiendo polvo.

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Podemos afirmar que tenía buen ojo: más de 250 de los vehículos que forman parte de la colección son Studebaker, el primer amor de Hackenberger. Si hacemos un recorrido por el lote a subasta, podemos ver antiquísimos carruajes, típicos camiones de reparto, coches de choque, tractores y hasta un coche anfibio… y modelos míticos europeos y clásicos americanos. Desde Porsche, Jaguars y limusinas Checker (¿sabes que vuelven?), hasta una ambulancia Cadillac que recuerda a la de los Cazafantasmas.

Si por el contrario te gustan los coches pequeños, encontrarás un BMW Isetta, varios Crosleys, algunos Honda N600s y Z600s ,e incluso un Gogoomobil. Clásicos como el Citroen DSs y 2CV y típicos estadounidenses como Kaisers, Packards y Hudsons aún siguen almacenados esperando a que alguien les de una segunda oportunidad. Y el plato fuerte: en el garaje y cubiertos de polvo aparecen un DeLorean y un Bricklin SV-1.

Si estás por Ohio el 14 de diciembre (cosa probable), deberías darte un viaje al pasado entre estas joyas clásicas almacenadas. El mismo Ron Hackenberger estará allí atendiendo al público. Seguro que hay algo para ti.

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